Alta Ruta del Monte Rosa (2ª parte)

admin 4 junio, 2008 0

Después de la primera parte siempre hay una segunda… Y aquí está el desenlace de nuestra aventura en ls Alta Ruta del Monte Rosa. Todavía queda lo más interesante del recorrido, además, una sorpresa nos aguarda en el glaciar del Grenz…

Fotografías: Marc Demoulis / Mariano Frutos 

Día 3 (descenso)

 

 En el descenso nos encontraremos pasos delicados. Mariano Frutos ante la mirada de Manuel Chaparro.

Manuel Chaparro durante el descenso. 

Día 4
Remontar las palas descendidas el día anterior nos será un poco tedioso hasta que alcancemos el Colle del Lys (4248 mts.).

 

Primeras palas tras abandonar el Gnifetti. 

Cruzando grietas y pasando cerca de los seracs. 

Desde ahí ya vemos el Monte Rosa y sus satélites más cercanos (Zumteinspitze, Parrotspitze, Signalkuppe…) y también la vía normal al Lyskamm oriental. Haremos una media ladera, sin pieles, por la cara NO del Ludwishöhe y Parrotspitze hasta donde la pendiente nos obligue a volver a colocarlas. Desde allí, en sentido NE alcanzaremos el Colle Gnifetti, que separa la Signalkuppe o Punta Gnifetti (4.554 mts.) del Zumteinspitze (4563 mts.).

 

El Colle del Lys con la arista E del Lyskamm Oriental al fondo.

Panorámica de los satélites del Monte Rosa. 

Nuestros dos objetivos: Zumteinspitze (izda) y Signalkuppe (centro). A la derecha el Parrotspitze. 

Ascenderemos ambos sin problemas, visitaremos en la Signalkuppe el refugio Capanna Regina Margherita, el refugio más alto de Europa y desde el Zumteinspitze nos haremos una idea de lo que sería el atacar la Dufourspitze desde aquí a través del Grenzsattel.

 

La Signalkuppe y la Capanna Margherita a tiro. 

 

Entrada a la Capanna. La parte libre del refugio podría considerarse de 5*****

 

Manuel Chaparro y Mariano Frutos en la cumbre del Zumteinspitze.

En este punto tenemos que tomar una decisión importante. Ésta dependerá de nuestras aspiraciones, estado de forma y, sobre todo, aclimatación: bien pernoctar en el Margherita, con los posibles problemas derivados de la altitud, bien descender al Bivacco F. Giordano, en el Balmenhorn (suponiendo llevemos equipo), bien retornar al Colle del Lys e iniciar el descenso hasta Zermatt, o bien descender hasta el Gnifetti para al día siguiente remontar hasta el Colle del Lys y darnos la bajada hasta Zermatt algo más descansados.

Manuel Chaparro y Mariano Frutos en el descenso de la Signalkuppe.

Manuel Chaparro y Mariano Frutos remontando a media ladera hacia el Colle del Lys.

Si optamos por bajar al Gnifetti, a la bajada, nos detendremos en el Balmenhorn (4167 mts.). En la base del pico hay instalada una escala en la roca para poder acceder al Bivacco F. Giordano y al colosal Cristo delle Vette. Este vivac, no está guardado, pero está en muy buen estado y tiene capacidad para 8 personas. Para los más aventureros, es un excelente punto de partida para los ataques a las cumbres cercanas y no nos obliga a perder tanto desnivel como si pernoctáramos en el Refugio Gnifetti (3611 mts.). Los inconvenientes ya los conocéis: más equipo, comida, etc.

 

Hay que parar obligatoriamente en el Balmenhorn. 

Mucho cuidado con las botas de esquí en los escalones metálicos. Resbala mucho. 

 

Mariano Frutos junto al Cristo delle Vette. 

Como veis hay varias opciones. Para mí, cada vez que veo un mapa de la zona se me ocurren nuevas rutas, nuevos encadenamientos, nuevas opciones. Es una zona llena de actividad. Teniendo tiempo, nos podemos llevar a casa una buena colección de cuatromiles, pero además de una correcta planificación, nos tendrá que acompañar el buen tiempo y el físico.

El Monte Rosa o Dufourspitze (izda) y el ascendido Zumteinspitze (dcha). Entre ambos el Grenzsattel.

Día 5, el de las opciones.
Pernoctamos en la Capanna Regina Marguerita y según vamos descendiendo cumbreamos todos los satélites: Parrotspitze (4.436 mts.), Ludwigshöhe (4.342 mts.) y Schwarzhorn o Corno Nero (4.322 mts.) podemos después remontar hasta el Colle de Lys y bajar a Zermatt, quedarnos en el Bivacco F. Giordano o bajar al Gnifetti y al día siguiente retirarnos o volver a subir al Marguerita para atarcar la Dufour a través del difícil Grenzsattel. También existe la posibilidad desde el Colle del Lys, en idéntica dirección que a Zermatt, desviarnos ya casi al final del Grenzgletscher (Glaciar de Grenz), pernoctar en el Monte Rosahütte y atacar la Dufour al día siguiente por su vía normal, mucho menos exigente que a través del Grenzsattel.
Todas las retiradas pasan por un descenso hasta Zermatt a través del Grenzgletscher, glaciar que luego se une al Gornergletscher. Dependiendo de la cantidad de nieve acumulada podremos o no descender hasta el mismo Zermatt.


La sorpresa: powder recién caído como despedida. Descender así el Grenzgletscher (Glaciar del Grenz) es un lujazo.

 

 

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