Aspen: Una ciudad ilustrada

admin 4 marzo, 2014 0
Aspen: Una ciudad ilustrada

El crecimiento exagerado dejo paso a un cierto sosiego con el nuevo siglo. La crisis sirvió, en cierta forma, a asentar la nueva ciudad.

Muchos comercios permanecieron: escuela, hoteles, periódicos, clubes sociales e incluso la Wheeler Opera House (en 1912 se quemó) continuaron activos, así como algunas explotaciones mineras y otras nuevas de carbón que surgieron valle abajo.

Subiendo por Regent´s street hacia los remontes.

Grandes ranchos con sus ricos propietarios mantuvieron una cierta estabilidad económica y social, algunos conservan todavía su nombre original como el rancho Jebel, a pocos kilómetros de Aspen. Muchos emigrantes de origen alpino, principalmente del valle de Aosta (Italia) cambiaron las minas por las granjas, la ganadería y los cultivos. A principios del XX, también apareció un tímido turismo atraído por los paisajes, el buen clima en verano, la caza y la pesca.

La gran crisis del 29 también afectó a Aspen, 1930 fue quizá el peor año de su historia. Muchos tuvieron que marcharse al igual que ocurriese en 1892, pero otros aguantaron a pesar de las estrecheces en una ciudad que consideraban suya y que, social y políticamente, funcionaba con una estructura sólida.

Desde 1936 hasta 1950 el esquí fue promovido y desarrollado y, junto a este nacimiento del turismo deportivo, aumentaron los intereses de nuevas formas de negocio y desarrollo cultural. La llegada de numerosos inversores y potentados, que afectados por un espíritu capitalista ilustrado, permitió que, junto al desarrollo del turismo, se aumentaran los comercios para dar servicio a los visitantes y que, junto a los nuevos establecimientos hosteleros, también se fomentasen los espectáculos y la actividad cultural. En este sentido hay que mencionar a Walter y Elizabeth Paepcke, un matrimonio que influyó definitivamente en el Aspen moderno. Como muchos otros hombres de negocio, los Paepcke buscaban lugares donde invertir. Decidieron hacerlo en Aspen, donde no sólo influirían en el centro invernal que comenzaba a despuntar, sino que, también consolidarían el carácter de centro cultural internacional de Aspen. Con una concepción mezcla de mentalidad deportiva ilustrada y capitalismo liberal.


Aspen Village
FOTO: E. Ribas

Paepcke decidió crear un lugar donde cultivar el cuerpo y también el espíritu. La empresa Aspen Company, de su propiedad, potenció las inversiones en esquí y humanidades, se crearon centros culturales y residencias para conseguir una macro institución donde intelectuales de todo el mundo tuvieran su lugar. Gracias a esta filosofía, Aspen ha llegado a ser lo que es, la herencia intelectual y artística permitió el encuentro de figuras relevantes en todos los ámbitos sociales dándole la fama merecida como lugar de vacaciones de la “beatifull people”.

Hotel Jerome con la arquitectura clásica del Oeste. La arquitectura es otro de los atractivos de Aspen

El mismo Paepcke contó con figuras como Herbert Bayer, arquitecto y diseñador alemán, quién establecería las líneas básicas de la arquitectura y del urbanismo aspenita, mezcla del estilo tradicional “far west”, colonial de origen español y el funcional Bauhaus alemán, una arquitectura que hoy es uno de los rasgos distintivos de Aspen. Así como en el aspecto intelectual el Goethe Bicentennial, el Festival de Música, inaugurado en 1950 por la Sinfónica de Denver, los seminarios y la creación del Instituto de Humanidades cuyo padre intelectual fue nuestro José Ortega y Gasset, son algunos de los hitos culturales que entre 1950 y 1960 dieron a la ciudad el impulso definitivo.

Introducción
De la búsqueda del oro al esquí
El esquí moderno en Aspen
Pistas y fuera de pista
Algúnos consejos
Ortega y Gasset, Aspen y la herencia española
Cuándo, cómo y dónde

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