Esquí de montaña en Cevedale: 2ª parte

admin 20 mayo, 2008 0

Jose Maria, Jesús, Fernando, José y Borja del Club Prediza del Manzanares nos cuentan las tres primeras etapas de una de las más interesantes travesías de esquí de montaña que podemos realizar en los Alpes. Con unas condiciones de nieve inmejorables, recorrieron esta zona del norte de Italia, con el Gran Zebrú y el Cevedale de fondo. Disfrutad de las fotos y tomad nota para la próxima escapada.

DIA 1: De Madrid al Ref. Cesare Branca:

En el viaje de este año nos hemos decidido por el avión como medio de transporte, ya que la zona de esquí está muy alejada de Manzanares y porque realizando las reservas con la suficiente antelación, los billetes son bastante económicos. El viaje a Milán que dura 2 h y 10 minutos nos ha costado 101 euros ida y vuelta por persona con la compañía Vueling y saliendo como nosotros en un vuelo de madrugada, te pones allí a primera hora de mañana y tienes todo el día para desplazarte hasta Bormio y subir al refugio.


Fernando camino del refugio Cesare Branca, un poco tarde.

A las 8 de la mañana estamos en Milán, cogemos nuestro coche de alquiler y seguimos el viaje por carretera. Hemos alquilado un Ford Mondeo SW con portaesquís y con cadenas. Si optáis por esta opción, aseguraros de que las cadenas están en buen estado y que los portaesquíes pueden llevar 5 pares. Nos cuesta 403 euros con la compañía AVIS. En el camino hay cantidad de sitios donde comer por un precio módico, pero nosotros optamos por comprar embutido, quesos y pan y comer en un parquecito. Llegamos al final de la carretera pasado santa Caterina a las 17 horas. Es muy tarde pero es que para llegar hasta aquí tuvimos que poner las cadenas al coche, y cual fue nuestra sorpresa que al ir a colocarlas nos dimos cuenta de que estaban rotas. Bajamos a Bormio y compramos unas nuevas.


Por fin en el refugio Cesare Branca.

Comenzamos a foquear:
•HORARIO: 1 hora
•DESNIVEL: + 253 metros
•DIFICULTAD: Corta subida sin dificultad. Valle muy bonito
.

Dejamos el coche en el aparcamiento que hay junto al refugio de Forni (2.200metros) y a las 18 horas comenzamos a subir al Cesare Branca (2.493 m). La subida es muy cómoda, lo que hace que nos acostumbremos poco a poco al movimiento característico de la travesía. Nieva durante toda la subida, pero el valle de Forno por el discurrimos está precioso.
Paquetón en el segundo día.

Después de superar la última cuesta que es donde se acumula prácticamente todo el desnivel, llegamos al refugio Cesare Branca. El refugio es muy acogedor, nos dan una habitación para nosotros cinco y bajamos a cenar, aunque todo el mundo lo hizo casi una hora antes.
Nos vamos a la cama con la vista fija en el cielo y pensando que nos deparará la meteo para mañana. Los barómetros no nos dejan  nada claro.


Abundante nieve polvo durante el segundo día.

DIA 2: Ascenso por la cara sur del Monte Pasquale:

•HORARIO:  4 horas.
•DESNIVEL:  + 813 metros         – 813 metros
•DIFICULTAD:  Nieve muy profunda.

Nuestras peores expectativas se han cumplido. Está totalmente cerrado, nieva copiosamente y nadie en el refugio tiene claro por donde tirar. Para hoy el programa decía que tendríamos que ascender a la Punta San Mateo (3.678 metros) y al Pizzo Tresero (3.594 metros), pero ante las males condiciones y la posibilidad evidente de aludes, decidimos intentar subir por la cara sur del Monte Pasquale (3.553 metros) que está algo más despejada.


Abrir huella era una dura tarea que tuvimos que realizar con frecuencia.

Subimos por una huella abierta y no tardamos en coger al grupo que nos precede. Después de pasarlos, cada uno sigue su camino. Ellos se desplazan algo más al oeste, hacia el Palon de la Mare y nosotros continuamos al norte. Después de otras dos horas de abrir huella con nieve por las rodillas, decidimos detenernos cuando nos encontrábamos en la cota 3.000. Hace mucho frío y el viento tampoco es agradable. Nos abrigamos, comemos algo y comenzamos el descenso por nieves muy profundas. Como no llevamos las pesadas mochilas el avance es algo más cómodo pero en cuanto perdemos la inclinación del terreno nos quedamos clavados en la nieve.


Alud que barrió la huella por la que se accede al refugio.

Una vez en el refugio, tomamos un tentempié y como el tiempo ha mejorado un poco en la subida hacia el Tresero, decidimos acercarnos a ver como está. Después de hacer unos 300 metros de desnivel, nos damos cuenta que la mejoría del tiempo solo era en cotas más bajas y aquí sigue azotando el viento. Esto unido a que tenemos que ir abriendo huella en unas pendientes muy duras, hace la progresión muy dificultosa. Bajamos al refugio..


Afortunadamente no pilló a nadie.

Efectivamente , en la bajada nos damos cuenta de que por la mañana escogimos la mejor opción, puesto que nos encontramos la huella de bajada barrida por un alud caído minutos antes. Entramos en el refugio y esperamos la hora de la cena, siempre pendientes del tiempo y esperando que a la mañana siguiente nos sean más propicias las condiciones meteorológicas.


Cada uno firmando la ladera lo mejor que podía.

DIA 3: Del Cesare Branca al Ref. Casatti:

• HORARIO:  6 horas
• DESNIVEL:  + 1360 metros         – 593 metros
• DIFICULTAD:  Corto tramo final sin esquís.


Por la mañana, para nuestra sorpresa, aparece despejada, y parece que comienza lo que a nuestro parecer podría ser un fabuloso día de esquí. Una vez que hemos podido comprobar que la subida directa al Cevedale desde en refugio Branca es prácticamente imposible por la gran cantidad de nieve caída, decidimos intentar la cumbre bajando al valle del Pizzini y luego subir hasta el refugio Casati (3.254 m) y de aquí al Cevedale (3.769 m). De esta manera, emprendemos la bajada hasta el cruce con el valle del Cedec y luego subimos hasta el refugio Pizzini (2.700 m). La bajada aunque corta está muy bien, pero la sombra hace que pasemos algo de frío.


En plena ascensión, ya con los esquís en la espalda.

 
Llegamos al Pizzini sin mayor complicación pues el camino discurre por una pista con desnivel constante y después de una paradita para reponer energías, continuamos la ascensión. Ahora si, la inclinación se deja notar, y desde la lejanía, nos preguntamos como puede estar el refugio colgado a tan gran altura. Después de dos horas de duro foqueo, llegamos a la cresta final, donde tenemos que quitarnos las tablas y seguir caminando. La mochila, ya de por si pesada, se hace más incomoda con los esquís colgados y hace que los escasos metros de desnivel que nos separan del refugio, parezcan eternos.


Las trazas zigzagueando hacia el collado.

Nuevo descansito en el Casatti. Como aun es pronto y el tiempo nos está acompañando decidimos intentar la cumbre del Cevedale desde el refugio, puesto que solo tenemos 500 metros de desnivel. Aunque hay una gran cantidad de nieve, avanzamos con celeridad los primeros 300 metros ahora que hemos dejado la mochilas en el refugio, pero los últimos metros no encontramos huella abierta. Estamos a pocos metros de la cumbre, pero la pared se vuelve casi vertical y nos hundimos hasta la cintura a cada paso con las tablas. La montaña desde este lado se nos resiste por hoy.


Refugio Pizzini

El regreso se hace rápido, descendiendo por laderas de poca inclinación y mejor nieve. Aunque no conseguimos hacer cumbre, el día ha sido perfecto. Sol, nieve polvo, metros de desnivel y un buen refugió donde descansar hasta el día siguiente.

Proximamente os contaremos el final de la travesía.

Texto: Borla Ruiz López
Fotos: Fernando Martínez

Club Pedriza del Manzanares

Leave A Response »