Disfrutando en La Molina

admin 22 marzo, 2014 0
Disfrutando en La Molina

Tras muchos viajes al Pirineo Catalán con el fin de cubrir eventos, y después de un tiempo con ganas de disfrutar de la nieve más por placer que por cumplir compromisos; desde Canalfreeski nos pusimos como objetivo visitar La Molina. El objetivo simplemente esquiar y surfear con amigos, de varios niveles y ver qué sentían ellos en esta gran estación para plasmarlo en un reportaje.

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Es sabido por todos el esfuerzo que desde La Molina llevan haciendo desde hace varios años por apoyar el deporte y sobre todo del mundo de la competición y las actividades en la pista. Fruto de ello son las pruebas de los campeonatos del mundo de snowboard organizados por la estación y el innumerable calendario de actividades que allí se organizan.

Nada más llegar y tras recibir un excelente trato por parte de la estación gracias a su profesional equipo de comunicación; pronto nos dimos cuenta que eligiendo una fecha completamente al azar era tremendo el número de actividades que allí se realizaban e incluso asistimos a una bajada de antorchas con la que se celebraba la inauguración de la nueva zona Chill Out.

Para empezar la prueba nocturna de snowboard y freeski La Inocentada que avanza ya en su IV edición y realizada en la pista de “El Bosquet” con acceso al aparcamiento congregando a más de 100 riders donde con un circuito de Slope Style y expression session se definirían los finalistas tras sólo 2 rondas. Los ganadores Carlos Aznar y Gore Serrano en cada una de las modalidades snowboard.

Con ganas de subir a pistas, y de disfrutar, madrugamos a la mañana siguiente. Observando todas las novedades que han dispuesto como la nueva zona Chill Out en la cafetería de Costa Rasa donde puedes tomar desde el típico consomé o hasta Cava y la remodelación del snowpark de Alabaus son pequeños ejemplos de una estación con ganas de hacer cosas y con ganas de mezclar familiaridad con alto deporte.

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En cuanto a infraestructuras también inmejorable, una ordenada forma de subir a pistas a través de varios parkings y varios accesos. Equipaciones para hacer más fácil la práctica del deporte por medio de taquillas, por medio de zonas de pic-nic, por medio de cafeterías; y lo mejor no tener la sensación en ningún momento de colas largas, aglomeraciones ni caos. Algo que se agradece cuando uno ha visitado otras estaciones.

No podemos olvidar que La Molina, estando a 150 km de Barcelona por carretera es el punto de contacto con la nieve de muchísimos esquiadores que aprendiendo allí, guardan un gran recuerdo en el futuro e incluso alquilan casas en La Cerdanya continuando con sus familias en el futuro. Esto se palpa nada más llegar y es increíble el número de pequeños surfistas y esquiadores que se ven en las pistas. Ambiente sano, tranquilo e idóneo para descansar.

Otro aspecto que nos llamó la atención es la antigua tradición de nieve que posee la estación, son innumerables los recuerdos que existen en cafeterías y oficinas de antiguas fotos que nos hacen ver la tradición que había en el Pirineo data de 1943 (año de fundación de la estación) y aún así ha sabido renovarse y adaptarse.

En cuanto a las zonas que más surfeamos fueron las ascensión hasta el telesilla de Puigllançada, con una larga bajada que innumerables veces hicimos y quizás buscando las pistas con la mejor calidad de nieve y más espectaculares de cara al paisaje, al no olvidar que la estación se encuentra rodeada de bosque lo que hace más increíble el descenso.

Por nuestra situación en la estación siempre intentamos desembocar en la zona de Fontcanaleta o el Telecabina, siendo quizás más recomendable para niveles altos la de Roc Blanc y Alabaus debido a que en estas zonas desembocan las pistas verdes y si es verdad que en algunos tubos de pistas como Volta Muntaya Sagrada intentan bajar debutantes teniendo que bajarse la velocidad para extremar la precaución y evitar lesiones.

Un día lo dedicamos a surfear completamente la zona del telecabina Alp 2.500 donde destacamos aún más la belleza y desnivel de pistas como La Olímpica en algunos de sus tramos.

La estación la confoman un total 61 kilómetros esquiables con 53 pistas (13 verdes, 17 rojas, 16 azules y 7 negras), y con la posibilidad de enlazar con La Masella donde hasta se puede esquiar de noche, y así poder acceder a un total de 135kms de pistas. Por cierto una imagen muy espectacular es llegar a la estación de noche y ver cómo la luz de la montaña inunda el valle.

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En cuanto al Apres ski la estación goza de restaurantes, pizzerías, hamburguesería y hasta bolera. Aunque eso sí, si se quiere un poco más de animación se recomienda bajar a Puigcerdá, un increíble pueblo pirenaico eje central de la región y donde se pueden realizar compras, tomar aperitivos y disfrutar de todas las ventajas de una localidad mucho más grande.
También por último destacar las posibilidades que ofrece la región al combinar perfectamente esquí con otras actividades, aprovechando en nuestro caso la realización de senderismo en la zona.

Conclusión; una gran estación que ha sabido adaptarse a los tiempos y ha sabido renovarse manteniendo su esencia de familiaridad, deporte y entorno.

Esperamos poder repetir al año que viene y poder profundizar en otras actividades que también pueden realizarse en La Molina.

 

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