Mundiales: crónica Descenso femenino

admin 15 febrero, 2011 0

Los Mundiales de esquí alpino ya tienen su primer doble campeona: Elisabeth Goergl. Como el primer día en el Súper Gigante, la austriaca se escuchó a sí misma en el podio, ya que da voz a la canción oficial del campeonato. Poderosísima, se impuso a la campeona olímpica, la estadounidense Lindsey Vonn (plata) y a la ídolo local, la alemana Maria Riesch (bronce). La única española en liza fue Carolina Ruiz, que salió con el dorsal 4 y que finalmente se clasificó en la posición 19ª. Digno resultado, aunque su objetivo era quedar en el Top-10.

Elisabeth Goergl recordará toda su vida estos Mundiales. La poderosa esquiadora austriaca, que sorprendió el primer día ganando el Súper-G, se confirmó el domingo en la impresionante pista Kandahar 1 como la nueva reina de la velocidad sobre esquís.


Foto (RFEDI): Carolina Ruiz durante los Mundiales

De momento, es la único esquiadora (hombre o mujer) con dos títulos, a falta todavía de varias pruebas. Como en su primer triunfo, Goergl, una veterana de 29 años que está consiguiendo sus mejores éxitos en ésta segunda juventud deportiva, se escuchó a sí misma en el podio, puesto que es la intérprete del himno oficial que acompaña todos los días la celebración de los Mundiales en Garmisch-Partenkirchen. A su lado, flanqueándola en el podio, estuvieron la campeona olímpica y mundial (hasta hoy), la estadounidense Lindsey Vonn, y la alemana Maria Riesch, plata y bronce respectivamente.

Carolina Ruiz, de la misma edad que la vencedora, tenía sentimientos encontrados tras su actuación. Sabía que no había estado esquiando mal hasta la llegada a la última gran curva de izquierdas, que lleva a la recta final y que obliga a trazarla bien para no perder velocidad. Allí se salieron muchas participantes, la mayoría de las cuales perdieron sustanciales décimas de segundo que luego quedaron reflejadas en el marcador.

A la granadina le pasó lo mismo: tuvo que rectificar su línea para volver a entrar en el trazado, perdiendo un tiempo precioso. Caro se colocó en la tercera posición provisional (1m50s05) habiendo salido la cuarta, por lo que estaba claro que, a falta de bajar las grandes favoritas, tenía imposible no tan sólo aspirar al dificilísimo podio, sino incluso a estar entre las diez primeras. Así sucedió, puesto que conforme fueron entrando en juego las favoritas, la española fue bajando en el escalafón, hasta ocupar esa 19ª plaza ( a 2s891 de la campeona) que no está nada mal teniendo en cuenta la categoría de sus rivales, pero que a ella le supo a poco. Recordemos que en el Súper-G acabó la 26ª.

Carolina fue la única española en escena porque, como había avanzado tras quedar 17ª en el la Súper Combinada, Andrea Jardí prefirió no competir en este Descenso y marcharse a Italia para participar en dos Gigantes (GS) de Copa de Europa, a fin de practicarlos competitivamente antes de volver a Garmisch para dar lo mejor de sí en esta modalidad, que se disputará dentro de unos días.

Elisabeth  Goergl  dejó claro desde la salida que iba a por todas cuando en el luminoso el mejor tiempo correspondía a la joven (20 años) suiza Lara Gut, gran amiga de María José Rienda, y que aspiraba a su primera medalla aquí. Gut, pequeña (1,60 m) y veloz, había roto las marcas previas y parecía que la suya (1m48s18) podía prevalecer hasta el final como la de referencia. Pero faltaban las mejores del ranking, y la austriaca Goergl lo demostró.

Goergl bajó como una exhalación, tomando todos los riesgos inimaginables y sus piernas respondiendo como si fueran amortiguadores de un F-1. Llegó a meta destrozando las marcas previas y dejó instalado un crono de 1m47s24 que casi todo el mundo entendió que iba a ser casi imposible de batir. No lo consiguió la heroína local, Maria Riesch (a 44 centésimas), que ayer tenía fiebre, ni tampoco la última grande en bajar: la estadounidense Lindsey Vonn, campeona de todo y reciente Premio Laureus por su extraordinario 2010 olímpico, en el que brilló por encima de cualquier deportista.

Vonn, que no está en su mejor forma tras lesionarse en la cadera hace una par de semanas, tuvo el oro en su mano en la parte final, pero un desequilibrio en la zona baja le restó unas décimas decisivas. Al final se hizo con la plata, a 6 décimas de Goergl. La pobre Lara Gut, que ya había sido cuarta en el Súper-G, tuvo que volverse a contentar con la misma posición, rozando el bronce.

No me lo podía creer al cruzar la meta, porque hubo momentos en los que pensé que me salía de la línea. Pero conservé la velocidad y ya no cometí ningún error más. Es increíble”, dijo Goergl, agregando que había escuchado su famosa canción alrededor de diez veces antes de la carrera. “Realmente me empujó y me motivó mucho. Creo que estoy más cerca del cielo que del infierno ahora mismo”, añadió, recordando que la canción de marras se titulas ‘Tú eres el héroe, entre el Cielo y el Infierno’.

La carrera se disputó en unas condiciones parecidas a las de días anteriores. En la Kandahar 1 había sol y nubes, 6º C positivos de temperatura y ausencia de viento. El recorrido fue de 2.920 metros, se partió de la cota 1.490 m con un desnivel de 720 m y 43 puertas a negociar. Las previsiones hablaban de cambio, con llegada de más frío e incluso de nieve.

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