Pa ti la luna, pa mi la pala

admin 23 enero, 2007 0

Y a fecha 23 de Enero llegó la nieve, y muy apropiada esta historia, aquí Jota Ballesteros nos cuenta:

16:50 h.
– Está cerrado, lo siento.
– La última tío, todavía hay peña y van las sillas.
– Lo siento es la hora.
– Joder con el engorile que llevo.


Cristian Ordóñez de handplant / Foto: FJ González

Qué, nos suena verdad? Claro, a todos nos ha pasado, con la consiguiente frase al colega de turno sobre el remontero "joder por una puta bajada el cabrón". Todo esto en un buen día de riding sienta como una patada en los mismos, pero bueno, tiramos para el parking con nuestro bajón, mientras te cambias en la intemperie con un frío que pela y buscas entre las piernas algo que antes tenías y ahora no encuentras, vas recordando el día con los colegas y vuelves a sonreír, ¡¡yeah buen momento ese!!

Pues ahí, en ese momento en el que montas en la "furgo" buscando un calor inexistente, empieza una noche muy larga, muy larga para mucha peña, pisters, maquinistas, shapers, etc. Si hay buena luna aún te queda la cosa de esa última bajada cuando todo acabe entre un paisaje imborrable.

Se abre la caseta y todas las palas fuera. Los pisteros un día más revisan que la estación esté en condiciones para cerrarla, que no quede ningún dominguero colgado en los remontes ya cerrados, ningún "entorilado" haciéndose el sueco para seguir dándole, etc. Empieza a sonar las máquinas y todos "manos a la pala". Ahora comienza lo bueno… y lo malo, si, hay que vivirlo para poder clasificar cada momento de la noche en esos dos amplios grupos. Algún ejemplo? De lo bueno? Joder, el park a tu disposición para dar ideas y dejar tu sello en él, que quieres más gap, Pues lo metes, que ese cajón te molaría antes de un quarter, pues a dar la idea.


Fs Noses / Foto: FJ González

Claro no todo es la ostia como parece, hay estaciones que a día de hoy, no entienden que el park tenga su propia máquina, lo que conlleva a complicaciones y discusiones, que sí… "joder ahora a esperar una hora la puta máquina con la que está cayendo" o "joder tío hay que hacer lo que sea para tener nuestra máquina". Pero bueno, después de haberte quitado y puesto los guantes unas diez veces, ves aparecer la máquina, vuelve el buen rollo y a dar más ideas, equipo de shapers, voluntarios y algún pro solidario que entiende que hay que currar como el que más para que todo al día siguiente esté en perfectas condiciones. ¡¡Ostias, que mañana queremos todo al milimetro!! De vez en cuando surge de la nada curiosos espectadores, como algún zorrillo, entonces te das cuenta de que lo que estás viviendo es muy grande, zorros que acostumbrados al sonido de las máquinas siguen su ritmo, que ellas parar… ellos también, que ellas siguen… pues se las sigue. Ahí es donde el zorro coge su papel de guardián de la montaña.

A eso de las 21:00 h. acaba el día para algunos de nosotros y el park apaga sus luces, piques por como y por donde bajar (tabla, maquina o moto), llegas abajo y a disparar el flash de la cámara. Pero no, ahí no acaba todo, en la estación queda gente, peña que hasta las tantas de la madrugada tiene que darle a la máquina, para que al igual que el park las pistas queden perfect, se encierran con sus luces y aquel sonido. Curran a saco para todos nosotros, para que al día siguiente todos vivamos un gran día de snowboard.


Matías Pérez, Bs 540 / Foto: FJ González

De vuelta a casa miras hacia atrás y ves como las máquinas van haciéndose cada vez más pequeñas hasta que desaparecen.
"Aún les queda una dura jornada, duro curro el de estos hombres, duro curro asfaltar el polvo".


Remonte estación

9:30 h.
– Hola buenas.
– Venga aprovechar que luego os quedáis con las ganas.
– Como siempre, gracias tío.

¡¡¡A VOLAR!!

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