Prueba inaugural Mundiales de alpino

admin 10 febrero, 2011 0

Los Mundiales de esquí alpino ya tienen su primer juego de medallas: el del Súper Gigante (SG) femenino. Lo han ocupado la austriaca Elisabeth Goergl, la estadounidense Julia Mancuso y la alemana Maria Riesch. Primera gran anécdota, también: Goergl se escuchó a sí misma en el podio, ya que da voz a la canción oficial del campeonato.

Tres españolas estuvieron en esta jornada de apertura. La mejor clasificada fue Carolina Ruiz (26ª), mientras que María José Rienda acabó dos puestos después. Un interesante inicio para ambas. La joven Andrea Jardí debutó sin suerte y no pudo cruzar la meta. Con todo, para ninguna de ellas se trataba de su mejor prueba.

Elisabeth Goergl recordará siempre estos Mundiales. Apenas 24 horas después de dar voz a la canción, compuesta para este evento, en la ceremonia de apertura del lunes, se colgó la primera medalla de oro en Garmisch-Partenkirchen. La austriaca, de 29 años, venció en la prueba inaugural, el Súper Gigante femenino, en la que tomaron parte las tres españolas desplazadas a la estación bávara.

La actuación de las dos españolas más veteranas estuvo dentro de lo esperado, ya que ambas tienen su auténtico reto en otras disciplinas. Carolina Ruiz, de 29 años, piensa en el Descenso, en tanto que María José Rienda, de 35, espera darlo todo en el Gigante del penúltimo día. Las dos granadinas hicieron buenas bajadas y se clasificaron entre el Top-30 mundial. Quien no lo pudo conseguir en su debut fue Andrea Jardí, quien a sus 20 años tiene más pruebas por disputar en Garmisch.


Foto (RFEDI): Carolina Ruiz durante la prueba de SG.

Ruiz se clasificó en la 26ª posición, a 3s93 de la campeona Goergl, en tanto que Rienda, dos posiciones por detrás, lo hizo a 4s86. Rienda hizo una excelente progresión durante el recorrido, ya que recortó diferencias en la segunda parte del trazado. La española con más podios en Copa del Mundo (seis) fue, además, una involuntaria protagonista, ya que tuvo que abortar su bajada a mitad de recorrido porque la anterior participante, la andorrana Mireia Gutiérrez, se había caído y todavía no se había despejado la pista. Así que Rienda tuvo que salirse en ese punto, coger una moto de nieve y volver a la salida. Con el dorsal 40, se vio obligada a esperar hasta partir como si fuese la 49ª, la penúltima.

“A pesar de todo, estoy muy satisfecha de mi actuación. Lo que quería era probar la pista y las condiciones de la nieve, sin forzar demasiado para no caerme. Debido a la interrupción, en realidad he hecho una pista y media”, comentaba Rienda. “Ahora me vuelvo a casa, a descansar, porque hasta dentro de muchos días no corro el Gigante, en el que tengo puestas muchas esperanzas”.

Valter Ronconi
, entrenador de Rienda, corroboró las palabras de su pupila: “Le ha ido bien poder volver a repetir la primera parte del recorrido, aunque luego ha pagado el stress de subir y tener que esperar más tiempo. Yo estoy muy contento con su actuación. Las condiciones de la pista eran muy difíciles, y a ella le preocupaba una caída que pudiese lesionarla. Ha bajado con fuerza y decisión. Hay que tener en cuenta que ella casi nunca hace Súper-G”.

De hecho, la última vez que Rienda corrió un SG sde Copa del Mundo fue 2005. Ahora, la española tendrá unos días de descanso en casa, porque lleva diez jornadas sin parar. Volverá el día 13 a Garmisch para preparar el Gigante del 19, en el que tiene mucha confianza. Ruiz y Jardí, por el contrario, volverán mañana mismo a las pistas para realizar el primer entrenamiento oficial del Descenso femenino, que se celebrará el día 13.

Si Elisabeth  Goergl cantó el lunes ‘Tú eres el héroe (entre el Cielo y el Infierno)’ en la parte final de la ceremonia de apertura, la austriaca dio hoy la nota siendo la más rápida por la pendiente de la mítica pista Kandahar 1 y lograr así su primer título de campeona del mundo.

Aún tengo la piel de gallina”, confesó tras su proeza. “La pista estaba como a mí me gusta: dura, helada, técnica. Sabía que podía esquiar bien”. En su quinta participación en un Mundial, Goergl sólo había conseguido hasta hoy una medalla de bronce en la Súper Combinada de la edición de 2009 (Val d’Isère). De ahí que al saberse campeona aquí estallara con lágrimas de alegría. La ola emocional continuó cuando su propia canción llegó a los altavoces durante la ceremonia de entrega de medallas. Allí se vino abajo otra vez.

La medalla de plata fue para una estadounidense, pero no para la favorita y anterior campeona Lindsey Vonn, sino para Julia Mancuso, que también compite en su quinto Mundial. Ha sido su mejor SG en tres años, aunque abrió la temporada con un tercer puesto en la Copa del Mundo en Lake Louise y logró un par de cuartos puestos el mes pasado en Cortina. Terminó sólo 5 centésimas de segundo por detrás de la austriaca Goergl. “Creo que esta montaña es buena para mí. Me gustan los recorridos duros, y este lo ha sido”, comentó Mancuso.

Maria Riesch
, que se había ido a pasear por su ciudad natal ondeando la bandera alemana tras la ceremonia de apertura en la noche del lunes, sonreía hoy de oreja a oreja tras ganar la medalla de bronce para el país organizador, a sólo 21 centésimas de la ganadora. “Es un muy buen comienzo. Estoy muy contenta”, dijo la germana, que es la única en Garmisch que aspira a lograr cinco medallas. “Hay mucha presión para ganar una medalla en la primera prueba. Fue una carrera dura y estoy feliz".

Esta primera prueba de los Mundiales se celebró en unas condiciones meteorológicas ideales.
Aunque la pista Kandahar 1 estaba helada y muy dura, lucía el sol, la temperatura era de 2 grados C positivos y no había nada de viento. Las 48 participantes (al final sólo se clasificaron 38) recorrieron los 2.180 metros de recorrido partiendo de la cota 1.305 m, descendieron 535 de desnivel y negociaron 45 puertas.

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